El retinoblastoma es un tumor maligno (cáncer) de la niñez, menores de seis años. Afecta la retina (parte del ojo). Los niños y niñas con coloración blanquecina en la retina (leucocoria) con calcificación intra-ocular (demostrada por TAC) son propensos de que tenga un retinoblastoma. La IRM como medio de contraste se realiza para detectar su extención intra-craneal. Podría presentar estrabismo convergente, enrojecimiento, dolor en el ojo y visión deficiente. Es una enfermedad rara, pues aparece en uno de hasta cada 30 mil nacidos vivos. Debe ser descubierto antes de los cinco años, debido a su índice de mortalidad de un 50 por ciento durante este lustro. Si se detecta a tiempo, la lesión estará limitada al globo ocular y la supervivencia es de 95 por ciento. La neurorradiología permitió descubrir este tumor en un paciente de seis años que perdió la visión del ojo izquierdo, lo que se asoció en un principio a ojo blanco (leucocoria) y estrabismo.

Técnica:
Se realizó una imagen de resonancia magnética cerebral (IRM) con un equipo de 1.5 tesla, en cortes de cinco milímetros en los 3 planos, sin y con inyección de medio de contraste (mc). Estos se contemplaron con cortes axiles en T2, flair y en T1 en todos los planos con saturación de grasa centralizados en órbitas.

Resultado:
En la órbita izquierda se identificó la lesión-ocular en contacto con la retina, ligeramente hipointensa en T1 y francamente hipointensa en T2. Se administró un MC (gadolinium) con la intención de buscar diseminación a través del nervio óptico e invasión a espacio subaracnoideo, no se identificaron signos de infiltración o invasión.